Felicidad en la vuelta a la competición | #UnodiNoi con Sergio Rodríguez

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Contento. El sábado me llevé un buen calentón para el cuerpo después de tanto tiempo sin competir. El domingo ya mucho mejor. Disfrutando muchísimo. Si me preguntáis sobre cómo me he sentido este fin de semana os digo que feliz. Feliz por volver a la dinámica del equipo, por verme otra vez en carrera, por tener apretar el culo y por volver a sufrir. He disfrutado de la bicicleta, del país, de estas carreras de la Coppa Italia y de la cantidad de afición.

De estos dos días me llevo una sensación buena, con ganas de seguir trabajando duro después del verano tan difícil que he tenido. Necesitaba verme con el dorsal puesto otra vez.

Coppa Agostoni, la primera del fin de semana

Como ya comenté en la previa, en la Coppa Agostoni que se disputó el sábado, quería ver como me sentía después de tanto tiempo sin competir, ver cómo respondía mi cuerpo. El inicio de carrera fue bastante rápido y pese a que desde mi equipo, Euskadi – Murias, nos habían pedido a Urko Berrade y a mi que intentáramos coger la fuga, fue imposible. Por suerte, nuestro compañero Juan Antonio López-Cózar sí pudo hacerlo y estuvo durante más de 100 kilómetros en la escapada del día.

Una vez que el pelotón se paró, sucedió lo que normalmente no se ve en televisión. Las charlas. Yo tenía ganas de volver a compartir minutos con los compañeros de profesión después de estar tantos días alejado del pelotón. La coincidencia hizo que tuviera una amena conversación con Javi Moreno, que ahora corre en el Delko Marseille y, de verdad, es una persona que siempre te consigue sacar una sonrisa.

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La victoria final de la Coppa Agostoni fue para Aleksandr Riabushenko corredor del UAE

¡Pero claro, las charlas no duran toda la carrera! En el kilómetro 60 se entró en el circuito al que íbamos a dar cuatro vueltas. Un recorrido bastante duro con tres cotas complicadas. Típicas carreteras italianas, ratoneras. Pese a que es un tipo de carrera que se adapta muy bien a mis características, sin tener la mejor forma, me tomé el día para disfrutar sobre la bicicleta. Aproveché las vistas preciosas de la zona, las bajadas y las subidas. En mente tenía llegar hasta donde el cuerpo me dijera basta.

Ese momento llegó en la tercera vuelta al circuito. Contento porque se bajó bastante gente antes que yo. El motor ya empezaba a carburar.

La anécdota que os quiero contar del sábado sucedió cuando ya me había retirado. La meta estaba a unos 25 kilómetros del lugar donde me paré, lo que me dio la oportunidad de compartir camino con un neozelandés del equipo Colpack, Felix James Meo.

Resulta que vive en Girona, y en su buen italiano-español, me estuvo contando su situación de cara a la próxima temporada, para la que todavía no tiene equipo. Lo bonito del ciclismo, haces amistades en los momentos menos esperados. Incluso dijimos de coger la fuga en la Coppa Bernocchi del domingo.

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La Coppa Bernocchi ha sido para el esprinter Phil Bahaus

Coppa Bernocchi, se puede disfrutar sufriendo

Y como le había prometido a mi amigo Felix, he intentado meterte en la fuga durante los primeros compases de la Coppa Bernocchi. Pero ni el neozelandés ni yo hemos podido. Lo he intentado, eso sí. Me he llegado a ir con grupo de otros cinco corredores aunque finalmente no ha salido adelante. ¡Y casi que mejor! Con poco rodaje en competición y viniendo de este infernal verano…

Después del inicio rápido hemos entrado en un circuito para dar seis vueltas con un pelotón controlado por la selección italiana y Direct Energy. Ya a falta de dos vueltas se ha apretado bastante y nos hemos quedado un grupo de 100 corredores delante.

La carrera ha sido muy rápida y cuando quedaban 25 kilómetros he pinchado. Imaginad. He tenido que meterme trascoche y con un buen calentón he podido entrar. Finalmente he acabado la carrera en el grupo principal. Un buen entrenamiento. Los datos de potencia han sido altos así que estoy satisfecho con mi actuación estos dos días. He podido disfrutar no solo de la carrera si no de todo lo que le rodea. Los compañeros, el equipo, rodar en pelotón…

Para rematar el fin de semana, el viaje de vuelta. Vuelo Milán-Madrid y después otro vuelo para Bilbao. De allí en coche a Pamplona para estar en casa a las 2 de la magruda.

Gracias a todos los que habéis compartido conmigo este reencuentro con la competición. Contento, como digo, ahora a seguir trabajando para lo que queda y, sobre todo, disfrutar.

¡Un saludo lectores!

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